Identidad e historia
Una trayectoria vinculada a Benavente
La Real Cofradía del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo está documentada en Benavente desde finales del siglo XVI y tiene su sede en la iglesia de Santa María del Azogue. Su principal misión ha sido solemnizar la muerte y sepultura de Cristo, convirtiéndose en una de las instituciones fundamentales de la Semana Santa benaventana.
Ya en el siglo XVIII aparece plenamente consolidada. En 1781 está documentada la celebración, según «antigua costumbre», del Sermón del Descendimiento en Santa María del Azogue, tras el cual se iniciaba la procesión. En 1788 consta igualmente la existencia de la cofradía en esta iglesia y la posesión de distintos bienes en la villa.
Las dificultades económicas, la invasión francesa y los cambios sociales del siglo XIX afectaron a las antiguas cofradías penitenciales. Sin embargo, a finales de ese siglo y especialmente durante las primeras décadas del XX, la Semana Santa de Benavente experimentó una importante recuperación. Los estatutos del Santo Entierro fueron reformados en Junta General el 5 de mayo de 1929, reafirmando como objeto esencial de la cofradía solemnizar el aniversario del Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo.
En la actualidad mantiene muchas de sus tradiciones y continúa estrechamente hermanada con la Santa Vera Cruz. Su celebración principal sigue siendo el Viernes Santo, cuando organiza la Magna Procesión del Santo Entierro, uno de los actos centrales de la Semana Santa de Benavente.





